¿Quieres saber si puedes acogerte a la ley de segunda oportunidad? Estos son los requisitos

La ley de segunda oportunidad

Son muchas las personas que después de la crisis económica del 2008 se han visto anegadas por copiosas deudas. Gracias a la ley de segunda oportunidad, parte de estas deudas se pueden exonerar o perdonar.

Pero, en aras de la seguridad jurídica, para acogerse a los beneficios de la ley de segunda oportunidad y, en concreto, al beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI), se deben cumplir una serie de condiciones o requisitos.

Qué es un deudor de buena fe

Para disfrutar del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) deben concurrir los requisitos que acrediten la buena fe del deudor.

El beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) se obtendrá siempre y cuando se acredite la buena fe del deudor, mediante el cumplimiento de 4 requisitos.

Requisitos para acogerse a la ley de segunda oportunidad

En concreto, la ley concursal en el art. 178 bis establece 4 requisitos:

que el concurso no haya sido declarado culpable.

El Art. 178 bis punto 3.1º.- «Que el concurso no haya sido declarado
culpable. No obstante, si el concurso hubiera sido declarado culpable por
aplicación del art. 165.1.1º el juez podrá no obstante conceder el beneficio
atendidas las circunstancias y siempre que no se apreciare culpa grave del
deudor».

Requisito 1: que el concurso no haya sido declarado culpable, o que el juez no aprecie culpa grave del deudor.

que el deudor no haya sido condenado en sentencia firme por delitos económicos dentro de los 10 años anteriores al auto de declaración de concurso.

El Art. 178 bis punto 3.2º.- «Que el deudor no haya sido
condenado en sentencia firme por delitos contra el patrimonio, contra el orden
socioeconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la
Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años
anteriores a la declaración de concurso. Si existiera un proceso penal
pendiente, el juez del concurso deberá suspender su decisión respecto a la
exoneración del pasivo hasta que exista sentencia penal firme».

Requisito 2: que el deudor no haya sido condenado en sentencia firme por delitos económicos dentro de los 10 años anteriores al auto de declaración de concurso.

que se haya intentado un acuerdo extrajudicial de pagos.

El Art. 178 bis punto 3.3º.- «Que, reuniendo los requisitos
establecidos en el artículo 231, haya celebrado o, al menos, intentado celebrar
un acuerdo extrajudicial de pagos».

Requisito 3: que se haya intentado un acuerdo extrajudicial de pagos.

satisfacción de determinados créditos.

El Art. 178 bis punto 3.4º.- «Que haya satisfecho en su integridad los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25% del importe de los créditos concursales ordinarios». 

Requisito 4: satisfacción de créditos contra la masa y créditos privilegiados y al menos el 25% de los créditos ordinarios.

En el caso de que este cuarto requisito no se cumpla, la ley requiere:

  • Que el deudor acepte someterse al plan de pagos tras oír a los acreedores y sea aprobado por el juez.
  • Que no haya incumplido las obligaciones de colaboración con la administración concursal y el juez.
  • Que no se haya beneficiado de la ley de segunda oportunidad dentro de los 10 últimos años.
  • Que no haya rechazado una oferta de empleo adecuada a su capacidad dentro de los 4 años anteriores a la declaración del concurso.
  • Que acepte de forma expresa, en la solicitud de exoneración de pasivo insatisfecho, que la obtención de este beneficio se hará constar en la sección especial del Registro Público Concursal con posibilidad de acceso público, por un plazo de 5 años.

Conclusiones

¿Qué conclusiones podemos sacar si analizamos los requisitos que exige la ley?

Un somero examen de estos requisitos evidencia que la ley de segunda oportunidad persigue el equilibrio entre dos intereses que en cierta manera pueden considerarse contrapuestos. Por una parte, los intereses de los acreedores que legítimamente pretenden recuperar lo que se les debe, y por otra, el interés de evitar la exclusión social del deudor así como el de facilitarle su reincorporación a la vida económica del país mediante el consumo y la producción.

La ley de segunda oportunidad persigue un equilibrio entre los intereses de los acreedores y la voluntad de evitar la exclusión social del deudor.

Con objeto de respetar ese equilibrio, la ley exige un comportamiento honorable del deudor y que el mismo se encuentre en una situación de imposibilidad de salir del endeudamiento.

Requisitos para acogerse a la ley de segunda oportunidad

Ana Rossell Garau

Abogada Mediadora Concursal del Estado

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